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NACE una nueva educación: Neuroeducación

Formalizando la educación no formal y la informal.

Neurociencias Aplicadas en Educación

Inteligencia Educativa



La pandemia global, nos obligó a incorporar definitivamente la tecnología digital en el proceso de enseñanza y aprendizaje, la mayoría de las personas y de las organizaciones, con preparación o sin ellas, debieron recurrir en forma instintiva, impensada y espontánea al uso de los software existentes para con ello, cumplir con una de las claves de la vida personal y de la empresaria: la comunicación.

Hemos integrado inconcientemente una tríada producida por Netfix y Disney, en la que hemos recortado y pegado, pedacitos educativos de la Familia Ingals, Al Maestro con Cariño y de la Sociedad de los Poetas Muertos, que bajo el lema de “Carpe Díem” se anima a aprovechar el momento presente sin esperar el futuro, con música de los Auténticos Decadentes de fondo, cantando “ hoy no voy a trabajar, no voy a estudiar”, cuyo loable fin de educar utilizando instintivamente la tecnología tiene como resultado hasta el momento una educación del entretenimiento hogareño.

Porque aquellas personas, docentes, organizaciones e instituciones educativas que detentaban la tecnología y no hacían un uso eficiente de ella, comenzaron un rápido y natural proceso de aprendizaje técnico del uso de las herramientas disponibles para sobrevivir mejor durante la cuarentena global.

Los múltiples ejemplos que hemos presenciado y convivido de quiénes no se adaptaron a esta imprevista situación que originó un cambio abrupto y disruptivo en materia de comunicación, me lleva a pensar que hemos dado un paso obligado pero agigantado que venía demorado por lo menos, más de dos décadas.

El gran profesor y escritor de ciencia ficción Isaac Asimov, en 1988; en el siglo pasado, decía lo siguiente, en un reportaje que transcribo en forma reducida: “en un futuro habrá bibliotecas conectadas a computadoras, dónde cualquier persona, podrá hacer preguntas y tener respuestas con materiales de referencia; de cualquier tema en el que esté interesado de aprender; cualquiera que tenga interés podrá hacerlo desde su casa, a su propio ritmo, su propia dirección, su propio tiempo, entonces todo el mundo disfrutará de aprender; las computadoras no deshumanizaran la educación, por primera vez tendremos la oportunidad de aprender “uno a uno” entre la fuente de la información y quien la consume…,habrá la posibilidad de “uno a uno” para muchos, todo el mundo podrá tener un maestro y una forma de acceso a los conocimientos acumulados de la especie humana, cada estudiante tendrá su escuela privada y será el quién elija que es lo que va a aprender; irán a la escuela por las cosas que tienen que saber, el conocimiento común que lograrán en la interacción con otros estudiantes y profesores”

El entrevistador le pregunta: ¿Esta nueva forma de educación es solo para los jóvenes?

“No, no, este es un excelente punto, este es un problema que estamos teniendo con la educación, que es para los jóvenes y que la educación tiene un final y no es así, porque cualquier persona, a cualquier edad, podrá aprender por sí mismo, si es que tiene interés en aprender, no hay motivo entonces de no hacerlo, si es que disfrutas de aprender; las personas si tienen interés nunca dejan de aprender, la edad no importa”

Quiénes deseen sorprenderse con esta entrevista que tiene más de 30 años, pueden verla en: https://www.youtube.com/watch?v=oIUo51qXuPQ Hoy esta supuesta ficción es una realidad percibida universalmente.

Desarrollo a continuación vivencias educativas cuya cualquier similitud con mi realidad no es pura coincidencia, desde el año 1999 a la fecha, he transitado todos los roles del nivel de educación superior, carácter de docente, profesor, director desarrollador de carreras, rector y evaluador de propuestas educativas, tanto en la modalidad de educación presencial y a distancia, la velocidad del cambio del sistema educativo a través de las normas de regulación y de la falta de visión de quiénes dirigen este sistema, demoraron inconcientemente la incorporación de la tecnología al desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje; la pandemia nos sorprendió a todos y también afectó al sistema educativo, pero lo afectó en forma positiva, porque atacó a todas las personas sin importar edad o sexo, profesión, o jerarquía.

La educación informal que manifestaba Isaac Asimov, que incluía actividades educativas no estructuradas y azarosas, que no atiende procesos o reglas pedagógicas y que aparentemente no tiene intervención de la ciencia de la educación, se integró con la educación no formal o extra escolar, que incluye actividades educacionales fuera del contexto formal, que contempla recursos formativos amplios y colectivos, dirigidos a la población, formalizando de esta manera la educación no institucionalizada por las normas vigentes, este proceso se suma a la ecuación formal que se imparte en centros o instituciones educativas, con enseñanzas regladas para cada nivel, con la unicidad, uniformidad y rigidez establecidas en las estructuras y criterios normatizados.

Festejo personal y profesionalmente este salto cuántico educativo, aunque ello haya puesto de manifiesto múltiples desigualdades y que además nos muestran el atraso del sistema en su conjunto, evidenciado entre otros en las siguientes desniveles de inter relación

  • Miopía del sistema educativo.

  • Miopía de instituciones educativas

  • Limitaciones tecnológicas y/o económicas

  • Docentes no capacitados

  • Docentes no deseosos de aprender las nuevas tecnologías.

  • Alumnos no capacitados

  • Personas sin la tecnología disponible.

  • Alumnos con mayor conocimiento tecnológico que los docentes.

Lo que si estaba a disposición era el desarrollo software de aplicación destinados a la educación, algunos de ellos gratuitos y desarrollados desde hace muchos años, lo que estaba atrasado era el modelo mental del sistema educativo, que ignoró parcialmente a la inteligencia tecnológica que nos permite desarrollar la capacidad de aprender, entender, razonar, formar ideas de una realidad perceptual; a través de la adquisición del conocimiento por medio de la aplicación de los conocimientos disponibles, necesarios para aprender.

También podemos deducir que para el caso de que hubiera habido inversión en software y hardware tecnológicos, la misma todavía no arrojó adecuados resultados porque se minimizó la inversión en “humanware” que desarrolle los talentos adecuados para el crecimiento exponencial de la inteligencia educativa, pero tengo la percepción de que todavía estamos a tiempo..

Me hice una pregunta a la que no tengo respuesta: más allá de la cantidad de computadoras que se han regalado en Argentina en los últimos gobiernos, alguien me puede informar cuál es el porcentaje de “desconectados tecnológicos” que tenemos; que pasaría se esto supera el 40 %.

Los cambios abruptos han producido un disrupción en el sistema educativo, el cerebro aprende de la misma manera, por disrupción, los docentes que están capacitados en el uso de las tecnologías de educación deben repensar su rol y aceptar que pasaron de ser el conocimiento del aula a ser facilitadores del conocimiento en el aula, los docentes que no se han actualizado o capacitado, tienen la obligación personal de hacerlo, porque se supone que están haciendo algo que les gusta, es el emprender con el más hermoso de los emprendimientos: el conocimiento.

Este cambio debemos sustentarlo entre todos los actores del sistema social, cada uno desde su rol tiene que seguir evolucionando, de esta manera el sistema educativo, será sustentable, es decir, mejor que el anterior.

Inconcientemente estamos formalizando la educación informal y la no formal, queda en manos de quienes conducen los sistemas educativos de repensar la formalización de este para algunos nuevo, paradigma educativo, porque la educación presencial y la no presencial, ahora son una sola.

Lo esencial es invisible a los ojos, pero es sensible y lo percibimos interiormente en el alma, viva la vida, viva la educación.

Un paseo por las nubes y por la Neurociencia y la educación

La cuarentena nos obliga a estar en casa y todo lo que nos pasa, nos resulta extraño e inconcientemente todo el equipo cerebral hizo un repaso biológico de vivencias acontecidas en el pasado reflejadas en el presente con un prisma que supuestamente proyecta un nuevo futuro.

El estar en casa, nos obligó a repensar y compartir el día no solo con nuestra familia sino con un curioso invitado: el tiempo, es con él, que mientras los niños en su mundo de juguete miran TV o juegan con la tablets, los adultos y los adultos mayores compartimos inicialmente el temor en todos sus niveles y durante todo este tiempo compartimos la casa (oikos) denominada hogar; ese curioso invitado se instaló para hacernos notar su presencia y hacernos pensar en cómo pasarlo mejor, porque nos dimos cuenta que antes pasaba rápido pero ahora es un poco ….(pesado), sin darnos cuenta como en las viejas épocas todos jugábamos el mismo juego de antaño “Antón pirulero”, dónde cada cual atiende su juego y el que no, una prenda tendrá.

Cada cual en su lugar, ocupando un espacio, pero compartiendo los mismos espacios, todos juntos, durante más tiempo, cada cual atiende su juego en su cuarto o en su encierro, para hacer pasar el tiempo, cada cual a su manera, ya sea durmiendo, pintando, cocinando, tableteando, posteando, netflixiando, maileando, whatssappeando y los menos, trabajando en las cuestiones denominadas esenciales, clasificación esta extraña que va en desmedro de las otras.

Síntesis, todos haciendo en casa lo que antes decían que no podían hacer porque no tenían tiempo, pero el tiempo se mantuvo más quieto e impávido que nunca, cada vez más semejante a la obra de arte “La persistencia” de Dalí, algunos haciendo lo que debían hacer, otros haciendo l


o que había que hacer y otros haciendo lo que les gusta hacer y otros no haciendo nada, solo dejar pasar el tiempo.

Estando en casa no mantenemos la distancia, pero la cuarentena obligó a muchos a tomar contacto con la tecnología digital existente y con ello acortar las distancias, así aprendimos a zoombear, webinar, delyverear, cabifyar, glovear, rapiar, otros nuevos verbos que rápidamente incorporamos a nuestro lenguaje aun no reconocido por la RAE pero si por wikipedia; otros los adultos mayores que están en condición de riesgo también tuvieron que adaptarse en este caso para sobrevivir, porque debieron aprender a tarjetear y sentir la impotencia por el desdén ajeno de la impericia del sistema bancario y de quienes lo dirigen, tema extraño este, porque te


dicen quedáte en casa, pero para subsistir había que salir de la casa y exponerse al peligro que pone en riesgo las vidas de los que están expuestos.

Cada uno es cada uno y cada cual es cada cual, cada uno con sus lentes perceptuales de la vida hace e hizo pasar el tiempo de alguna manera, pero todos comenzaron este supuesto nuevo proceso de aprendizaje desde el mismo punto de partida: el temor.

Durante la cuarentena hicimos un zapping constante, dejando cada uno y sin saberlo, las huellas en el control remoto, alg


unos lo lavaron con lavandina y tuvieron que comprar otro y al analizar lo visto, inconcientemente, revivimos películas infantiles y de las otras, al sentirnos como los Croods que salieron de la cueva para evolucionar y ahora nosotros volvimos a la cueva, pero ahora también para evolucionar como personas, familia y sociedad; también volvimos a ser los Picapiedras digitales y/o los Supersónicos, completando esta tríada de antaño, otros revivieron libros y películas de más profundidad como 1984 y la concentración de la información de George Orwell o Matrix con su tecnología o por cuestiones de aglomeramiento familiar continuo, se conformaron reviendo la película Silvester Stallone y Sandra Bullock en Demoledor recordando el sexo virtual; mientras tanto, algunos niños daban un paso atrás para avanzar y aprendían a enviar mails y recibir así su tarea escolar, otros que más avanzados la whatsappeaban y una inmensa mayoría aprendía por TV y otros por Internet y los menos niños cuidaban a los abuelos y les enseñaban a tarjetear.

Cosa extraña esto de volver a la casa, es como ver nuevamente el paquete de “Volver al futuro” estando en un presente incierto e intentar predecir el futuro con los “Marcianos al Ataque”, lo concreto es que esta disrupción denominada pandemia, produjo un cambio abrupto, con un mix social y tecnológico que todavía no “reperfiló” transitoriamente a los seres humanos.



Seguimos en casa, la palabra casa deriva del griego “oikos”, para Aristóteles además el “oikos” era la cabeza en la cual habitaba el cerebro, la Neurociencia se ocupa de conocer la estructura y funciones de cada una de las partes que componen el sistema nervioso y es obvio que durante la cuarentena todos nos ocupamos de alterarnos y estar más nerviosos que antes, al inicio del proceso de cuarentena, inconcientemente, el temor nos trajo miedo, ansiedad, angustia, preocupación, preocupación, agobio y desconfianza, en la casa del cerebro, todo el equipo se puso en alerta, porque la subsistencia estaba en juego y la pandemia no era un juego, correspondió al cerebro primitivo, reptílico o instintivo elegir una de las alternativas o estrategias programadas que dispone: atacar o defender, con sus variantes de acción huir, correr, quedarse quieto, moverse, enfrentar u otra; el cerebro social definió que había que defenderse quedándose en casa, que había que atacar con investigaciones y sobrevivir con las actividades esenciales.

Estas decisiones se elevaron al nivel límbico cerebral para que emocionalmente evaluara la decisión tomada para sobrevivir a esta experiencia única que no tiene respuestas programadas por ahora para solucionar el problema creado por la propia humanidad, fue así que humanamente convivimos con todos los estados emocionales juntos sintiendo tristeza por la situación o ira por el cambio que significa estar encerrado en cuarentena y hasta desprecio por uno mismo y por el otro, no acatando las normas de convivencia establecidas para sobrevivir; sin embargo, las amígdalas cerebrales y la sabia memoria de los recuerdos emocionales también rescató del laberinto de objetos perdidos, valores tales como la fe, el amor y la alegría, un equipo con visión presente y futura necesario para sobrevivir y para reaprender a vivir, esta nueva incógnita aún no despejada, fue recibida por el núcleo accumbens que comprendió el significado y lo convirtió en significante para que la corteza cerebral, elabore racionalmente (científica) una respuesta para reiniciar el proceso de convivencia y bienestar social con nuevos códigos o marcadores racionales que pongan límites a una razón sin razón que nos llevó a la frontera de la deshumanización en lugar de humanizarnos más.


Finalmente el equipo cerebral volvió a reunirse y a webinar la situación y fueron escuchadas las siguientes opiniones virtuales:

  • Charles Darwin: podría ser un cambio natural de la evolución de la especie.

  • Paul MacLean, comentaría, mi equipo del cerebro triuno, funcionó en todos los niveles casi a la perfección, tuvimos un punto ciego en la visión del futuro, pero estamos trabajando con todas las neuronas para mejorar la percepción.

  • Paul Ekman, quizás diría, a las emociones básicas y a los gestos me remito, las emociones básicas siguen igual pero el lenguaje de comunicación gestual cambiará; con respecto a la mentira, todo sigue igual, también ratifico que ante el imprevisto y la sorpresa, cualquier reacción no esperada es lógica.

  • Eric Kandel; manifestaría, se ha demostrado nuevamente el cambio de los procesos de cognición, la habitualidad entró en crisis y la plasticidad cerebral se adaptó rápidamente, tomó cosas del pasado como ser estar en casa, pero todavía no encontró en sus archivos la forma de crear un nuevo futuro.

  • Daniel Kahneman, hemos demostrado y evidenciado la teoría de los sesgos y también la teoría de los juegos pero por ahora, se ha elegido un camino corto, todavía no se ha definido por privilegiar la vida o la economía, espero que el equipo cerebral decida adecuadamente.

  • Daniel Schacter, aportó, busquemos en los siete pecados de la memoria, para recrear soluciones para este presente incierto.

  • Giácomo Rizzolatti, haría la locución cuasi final, comentando, las neuronas espejo son el equipo ideal para reconocer los límites y para elaborar pensamientos sociales y empáticos, deseo que este cambio, traiga bienestar, para estar bien.

Mientras todos estamos en casa, en cuarentena, también hubo una reunión en la nube conectada a la tierra, fue Aristóteles el que primero tomó la palabra y en este coloquio de ciencia y educación manifestó, hemos vuelto al pasado, porque no se había entendido que globalización significa raíces comunes de enseñanza, alguien agregó, el método no es único y el observador influye en la decisión, la nube es la pangea del pasado, ahora estamos todos juntos, todos en casa.

Volvemos al presente, pensando en el futuro y allí encontramos un nuevo neologismo de la dualidad social, denominado infodemia, que intenta explicar las conductas fóbicas basadas en la combinación tóxica de exceso de información negativa, información mentirosa instalada por la ignorancia y el miedo que lleva al absurdo de aplaudir a quiénes velan por nuestras vidas y a discriminarlos al mismo tiempo porque pueden contagiarnos.

Para ir cerrando va una reflexión sin anestesia y un poema para pensar.

En momentos de grandes debates acerca del capitalismo salvaje, el neoliberalismo cruel y el Estado sobre protector, nos daremos cuenta que la supervivencia tiene una sola ideología y ella está en el cerebro primario, instintivo o reptílico, cuya función es sobrevivir, mientras todo el equipo cerebral aprende de los hechos para evolucionar.

En general, ninguno de los sistemas políticos tanto sea comunista, socialista o capitalista, previno el riesgo y el cuidado de la salud, en el límite de su razonamiento, todos evaluaron los resultados futuros de la pandemia en función de probabilidades de ocurrencia y porcentajes, el otro factor común fue la de comprar tiempo, para disminuir la curva de crecimiento, finalmente dentro de nueve meses, todos se sorprenderán con el resultado neto.

Porque todos los que pensaron en que los adultos mayores éramos descartables y un gasto social, tendrán un problema mayor, porque la “nenedemia” habrá incrementado la población global y ahora tendrán que invertir en el cuidado infantil mucho más que lo que hicieron en el cuidado de los adultos mayores.

El tiempo lo dirá escribió en su poema Jorge Luis Borges:

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy...

porque el sendero del mañana no existe.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas y forzarlas a que pasen,

ocasiona que al final no sea como esperabas. Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro..,

sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante. Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado,

añorarás a los que se marcharon. Pongamos un poco de música a los poetas que escribieron: Cambia, todo cambia, cambió lo superficial y también cambió lo profundo,

Gracias a la vida que me ha dado tanto.

Viva la vida.

Estoy en casa, reaprendiendo a vivir lo que antes vivieron mis ancestros, pero me siento extraño, porque este futuro no está escrito y si pudiera volver al pasado, trataría de construir desde allí, un futuro mejor.

Viva el presente, en casa en cuarentena.

Volver a empezar, si no se acabó el fuego, queda mucho por andar.

Para cambiar el mundo, empiezo “por mí”.

Cantamos, porque quien quiera oír que oiga, porque cuando no recordamos, nos puede suceder la misma cosa, cantamos: ¿Por qué cantamos?

Si llegaste a leer este final te invito a "Yotubear" todas estas canciones y a emocionarte hasta las lágrimas.

Mi agradecimiento a todos los poetas y músicas que estando en casa, me animan mientras estoy en casa a hacer más llevadera esta cuarentena.

Diapositivas extraídas de Pixabay e Internet, bibliografía utilizada: vivencias del Dr. Piedrola.






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